NCNGNP: "Recuperando al verdadero Nacionalismo Católico"

Perón. Del terrorismo al contraterrorismo (Termidorianos)

El hecho de que el 1º de mayo de 1974 Perón expulsara a FAR-Montoneros de la Plaza de Mayo y del Movimiento, no le exime de su complicidad criminal durante varios años de exilio dorado en su millonaria mansión madrileña; aquellos en los que justificó y alentó a los terroristas que llamaba 'juventud maravillosa'.


Las complicidades de Perón con el terrorismo contra la población civil y el Estado a partir de la aparición de Montoneros el 29 de mayo de 1970, están suficientemente acreditadas por sus muchas declaraciones públicas de apoyo a las 'formaciones especiales del Movimiento', que entonces también incluían a las poco activas FAP: Fuerzas Armadas Peronistas.

De entre la amplia documentación disponible sobre sus criminales relaciones con Montoneros, destaca su famosa carta del 20.02.1971 en respuesta a la que ellos le dirigieron explicándole las razones por las que habían ejecutado al general Aramburu, y comunicándole que iniciaban una 'guerra revolucionaria total, nacional y prolongada, mediante guerrillas urbanas y rurales'. En la misma, Perón les alentó a desarrollar esa forma de guerra, pero destacando la conveniencia de coordinarla con todos los frentes de lucha del Movimiento. Los montoneros tendrían plena libertad para su conducción táctica.

Aquí rescatamos del olvido un suceso poco conocido. No sangriento, pero muy revelador.

Se trata de un Festival organizado por la Juventud Peronista de Montoneros el 28.12.1973 en el Luna Park de la ciudad de Buenos Aires. En dicho Festival, el grupo folclórico Huerque Mapu presentó en primicia las canciones de su álbum 'Montoneros', más conocido como 'Cantata Montonera', compuestas a petición de los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Roberto Quieto) y Montoneros (Mario Firmenich) fusionadas el 12 de octubre de ese año.

"Un día estábamos grabando la 'Cantata Montonera', a las cinco de la mañana, y apareció toda la cúpula de Montoneros. Toda. Con sus 'fierros'. A ver qué tal iba"(DUIZEIDE, J. B. "Tacún Lazarte. Pintor de pueblos", La Pulseada N° 21, junio de 2004)Que el entonces Presidente de la República Juan Domingo Perón, conocedor de sus dilatadas trayectorias homicidas, les permitiera realizar una apología del terrorismo a pocos metros de la Casa de Gobierno, es una de las innumerables pruebas que justifican (dado que durante su gobierno FAR y Montoneros continuaron secuestrando y asesinando a empresarios y sindicalistas peronistas 'ortodoxos' con total impunidad), que históricamente se le pueda definir como un terrorista de Estado, así como antes lo había sido contra el Estado.

El hecho de que el 1º de mayo de 1974 expulsara a FAR-Montoneros de la Plaza de Mayo y del Movimiento, no le exime de su complicidad criminal durante varios años de exilio dorado en su millonaria mansión madrileña; aquellos en los que justificó y alentó a los terroristas que llamaba 'juventud maravillosa'.

Máxime, porque la expulsión se debió a que Montoneros fue a provocarle e insultarle en un acto transmitido en directo por radio y televisión. De no haberse producido aquel espectacular enfrentamiento público hubiera seguido consintiendo su accionar criminal, por cuanto su llamamiento a "exterminar a los terroristas uno a uno", en respuesta al ataque del trotskista Ejército Revolucionario del Pueblo contra la Guarnición de Azul (enero de 1974), encomendado a la Alianza Anticomunista Argentina fundada por él, fue dirigido exclusivamente contra el ERP.

 



Jorge Fernández Zicavo

La carta de Perón a Mao llevada por militantes que iban a entrenarse a China

Perón llamaba al dictador comunista Mao "maestro revolucionario".
Perón buscaba instaurar una dictadura socialista, a través del "socialismo nacional"
Jorge Rulli, Cacho El Kadri y otros recibieron en la China comunista instrucción político-militar...


"Desde este difícil exilio, aprovecho la magnífica oportunidad que brinda el viaje de los jóvenes dirigentes peronistas del  MRP [Movimiento Revolucionario Peronista], gentilmente invitados por Uds.,….", escribía Perón, en una carta fechada en Madrid el 15 de julio de 1965, en la que se dirige al presidente de la República Popular China, como "Mi querido Presidente y amigo" [Ver texto completo al pie de esta nota].
La carta es más bien formal, no alude a los motivos del viaje, se concentra en destacar la lucha y la visión comunes con Mao.
"CHINA POPULAR", escribe Perón, así, con mayúsculas, es un "ejemplo" y la "base inconmovible de la Revolución Mundial". Dice que su caída, en 1955, se debió a "la acción nefasta del imperialismo" que impidió "que nosotros cumpliéramos la etapa de la Revolución Democrática a fin de preparar a la clase trabajadora para la plena y posterior realización de la Revolución Socialista". Perón parece así adherir a la idea marxista que veía a su gobierno como una etapa "burguesa" en el camino hacia el verdadero objetivo. (Ya se verá que no es tan así).


La lucha, dice Perón, es contra "el Imperialismo Norteamericano y sus aliados permanentes -entre ellos ahora, los actuales dirigentes soviéticos". Estas dos potencias, agrega, "se equivocan cuando piensan que con el engaño de una falsa coexistencia pacífica podrán detener la marcha de estos pueblos sedientos de justicia en pos de su liberación".
"Nuestros objetivos son comunes -por eso me felicito de este contacto de nuestros luchadores con esa gran realidad que son ustedes. En lo fundamental somos coincidentes" – insiste- pero hace la salvedad de que "quedan los aspectos naturales y propios de nuestros países, que hacen a sus condiciones socioeconómicas, y que modifican en cierta forma la táctica de lucha". Y se despide asegurando que "nada ni nadie podrá detener la hora de los pueblos".
En 1965, Jorge Rulli estaba en China, recibiendo entrenamiento militar. Junto con Gustavo Rearte, Cacho El Kadri, Carlos Caride y otros, integraba los grupos iniciales de la Juventud Peronista que se iba reorganizando en la Resistencia, en los años posteriores al golpe de Estado que derrocó a Perón en septiembre de 1955.

¿Perón sabía qué iba a hacer a China este puñado de jóvenes peronistas?

"Sí, sabía, pero en definitiva lo del viaje puede haber sido sólo para consolidar el vínculo con ese país; o tal vez para conformarnos a nosotros", reflexiona hoy Rulli, en charla con Infobae. "Me doy cuenta ahora; nunca estuvimos en otra cosa más que un plan eventual", porque -aclara- "la idea de la guerra prolongada nunca fue peronista".
La carta de Perón no cuenta solo por su contenido, sino por el contexto en el cual fue escrita.
Los primeros cinco años de exilio de Perón fueron de gran inestabilidad; en ese período, transitó por Paraguay, Nicaragua, Panamá, Venezuela, y República Dominicana, antes de instalarse en España, donde tampoco tuvo mucha seguridad, donde sólo le otorgaban visa de turista.

Perón en Caracas
Tras el derrocamiento de Perón, la dictadura intenta borrar toda huella de peronismo, hasta en lo simbólico. Luego vendrán varios ensayos de "normalización", basados todos en la exclusión del peronismo.
En 1965, ya ha fracasado el pacto con Arturo Frondizi, que no pudo cumplir la promesa de levantar la proscripción a Perón. Y, en noviembre de 1964, el gobierno radical de Arturo Illia, tras decir que no había exiliados políticos, pide a las autoridades del Brasil que frenen a Perón en la escala en Río y lo devuelvan a España.
Pero, desde 1960, a medida que se evidenciaban las dificultades para estabilizar la situación política en Argentina sobre la base de la exclusión del peronismo, Perón pudo empezar a recomponer un sistema de relaciones en lo internacional, además de tener creciente contacto con fuerzas del interior.

Perón en Puerta de Hierro con un grupo de jóvenes del MPR. A la izquierda, Gustavo Rearte
Por esos años, Perón parece evaluar que el camino de las urnas está momentáneamente vedado y piensa en alguna forma de acción más directa, insurreccional, huelga general, etcétera. En septiembre de 1964, le escribe a Delia Parodi, una de las integrantes de la conducción peronista en el país: "Nuestro camino, en el caso de fracasar en la operación retorno, es más bien el de China o de Cuba, que en la actualidad están ayudando a todos los movimientos de liberación de América. […] Yo no creo como algunos que el fracaso de mi regreso cerraría toda solución al peronismo, porque todavía tenemos en la mano recursos que ni ellos mismos se imaginan. Un viaje mío a China y otro a Cuba podría ser la iniciación de una nueva era en la lucha peronista".
Jorge Rulli matiza esto. "Perón consideraba la vía insurreccional como una alternativa pero no muy apasionadamente. Él volvía una y otra vez a la experiencia de (el general Miguel Angel) Iñíguez [un levantamiento frustrado en 1956]. 'El camión con armas lo hemos perdido', decía, en referencia a uno de los tantos mitos urbanos del peronismo: la imagen de un camión repartiendo fusiles a la gente….", señala Rulli.

"La idea de la guerra prolongada nunca fue peronista; lo que sí alentó Perón fue la creación de las primeras FAP [Fuerzas Armadas Peronistas] que -aclara enseguida- no tenían nada que ver con la otra, sectaria y excluyente [N.de la R: en referencia a la que se crea en 1968 y luego se fusiona con Montoneros]. Imagino que las FAP del 64 eran una especie de reaseguro personal de Perón, para rescatarlo en caso de alguna complicación en su regreso frustrado en diciembre de ese año".
Rulli también recuerda que Perón habló "un par de veces" con el Che Guevara por esos años y "le desaconsejó, desde su experiencia militar, ya que no era ajeno al tema, no ir a donde iba [Bolivia]; Perón pensaba como los grandes líderes de la posguerra en crear enormes escenarios y ahí si poner todo, desde la huelga hasta el grupo insurrecto".
Del otro lado, el Mao al que Perón estaba escribiendo era un líder algo debilitado por el fracaso del Gran Salto Adelante, un plan de desarrollo que causó hambruna y muerte, como muchos otros experimentos comunistas, en China y otros países, basados en el voluntarismo, la colectivización y la planificación estatal en toda la escala.

Un año después, en 1966, Mao lanzaría la Revolución Cultural, su contraofensiva para recuperar el poder del que se había visto parcialmente desplazado por dirigentes reformistas (entre ellos Deng Xiaoping, quien años más tarde pondría a China en la vía de las reformas que iniciaron su transición al capitalismo y que lograron, esta vez sí, eliminar progresivamente el hambre y la pobreza más extremas).
Respecto a las proclamaciones de fe socialista que el general hace en su carta, no falta quien reitera la consabida conclusión de que Perón le decía a cada uno lo que quería escuchar. Pero, ¿pensaba realmente Perón que China era el modelo a seguir? ¿Que el comunismo era la meta final a la cual debía tender? ¿Hasta dónde llegaba realmente la afinidad entre ambos líderes?
¡Mao era casi justicialista! (Perón)
En Yo Perón, Enrique Pavón Pereyra, biógrafo oficial, pone en boca de Perón la siguiente reflexión: "Mao había dividido decididamente al socialismo nacional del internacional, se había negado a hacer causa común con el despojo internacional que, con el nombre de internacional socialismo, hacía la URSS. Mao echaba así las bases programáticas sobre las cuales podrían sentarse a charlar las jóvenes repúblicas del Tercer mundo. ¡Era casi un justicialista!"
Perón, como se ve, no abandonaba su aspiración a una Tercera Posición, entre las dos potencias. Su anticomunismo era tan intenso como su antimperialismo, quizás más. Para Perón, el comunismo era una consecuencia de los abusos del capitalismo. Y una muy negativa.

En un libro de reciente aparición, El exilio de Perón (Sudamericana, 2017), uno de los autores, Mariano Ben Plotkin dice que antiliberalismo y anticomunismo se combinaban en el pensamiento de Perón. En un texto del 68 (Latinoamérica ahora o nunca) -escribe Plotkin-, "luego de concluir que la única resistencia posible frente a las oligarquías eran las revoluciones socialistas -aunque con prudencia agregaba 'que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga' (…)".
Para Perón, agrega el autor, "rusos y norteamericanos, en el fondo, estaban de acuerdo en 1965, tal como lo habían estado en Yalta cuando se repartieron el mundo".
Aquí radica una de las claves de su acercamiento a Mao. Luego de unos años iniciales de aislamiento, a partir de 1960, Perón reconstruye un sistema de relaciones a nivel mundial.
El historiador estadounidense Joseph Page señala que

Perón agregaba a "socialismo" el adjetivo "nacional" para "diferenciar la ideología de su Tercera Posición del comunismo al estilo soviético, ya que él estaba a favor del socialismo dentro de un país -de ahí el uso del término nacional- en contraposición al socialismo internacional

(Perón, Javier Vergara, 1984)". 

En 1973, Isabel Perón visitó China. En la foto, con el primer ministro Zhou Enlai
Ahora bien, para ciertos sectores peronistas, China, como Cuba, fueron más que simplemente potenciales aliados en la búsqueda de abrir un espacio intermedio en el mundo rígidamente bipolar de la Guerra Fría. Para muchos grupos, China y Cuba eran modelos a seguir.
Por ejemplo, Plotkin recuerda que, en junio de 1968, Arturo Jauretche le propone a Perón un "Plan de activación" consistente en impregnar a las masas de la doctrina. "Esta impregnación debía tener un carácter 'propositalmente obsesivo y fanático' , al estilo de la Revolución Cultural china", le escribe.
"Perón, más que promover, aceptaba", señala Mariano Ben Plotkin, dando en el blanco respecto a la esencia del estilo omnicomprensivo de conducción de Perón. Como él mismo lo dijo tantas veces, hacía de "Padre Eterno" que bendecía a todos. "Mi misión es la de aglutinar al mayor número posible", explicaba.

En China, recuerda Rulli, el entrenamiento incluía aspectos teóricos -el pensamiento de Mao- y formación militar. "Eran prácticas como de reconstrucción de la Revolución China. Pero nos decían 'no les enseñamos cómo hacer la revolución en su país sino cómo la hicimos nosotros'. Enseñaban a fabricar armas caseras o reparar viejas carabinas MA1 norteamericanas capturadas en la guerra de Corea", dice.

Rulli no estaba en el grupo que lleva la carta a Mao, pero a su regreso visita a Perón en Madrid. Le reitera que los cubanos lo invitan a ir a vivir a La Habana. Era un mensaje que, por compromiso, transmitió, pero que no compartía.
"Perón me dice: '¿Qué puedo hacer yo en La Habana?'
– Nada, le digo, quedar aislado.
-Justamente, también Mao me ofreció una casa en China. ¿Y qué voy a hacer yo en China?
. Nada, le respondí
– Aquí lo tengo a Franco, que me trata como turista cuando entro y salgo, pero tengo teléfono y telex. Me controlan, pero ya conozco a los que me vigilan, sé lo que debo hacer".
"(Miguel) Bonasso -dice Rulli- le reprocha que haya elegido a Franco antes que a Castro… no entiende nada. Si Perón se iba a Pekín o a La Habana, no se hubiera dado su regreso al país", concluye Rulli.
¿Por qué no son peronistas? (Mao)
El ensayista Guillermo David, autor de un ensayo sobre Carlos Astrada, dice que "la Tercera Posición aparecía como antecedente concreto de la división en tres mundos hecha por Mao años después. Perón dirá, divertido: 'Ese chinito pícaro me roba las ideas'."
Finalmente, una anécdota demuestra que la simpatía entre ambos líderes no era unidireccional. En 1969, una delegación de jóvenes del Partido Comunista visita China donde son recibidos por Mao Tse Tung, a quien le expresan apasionadamente su fe maoísta. Pero Mao les pregunta: "¿Y por qué no son peronistas?".


TEXTO COMPLETO DE LA CARTA DE PERÓN A MAO

Madrid, 15 de julio de 1965

Al Sr. Presidente MAO TSE TUNG

Mi querido Presidente y amigo:

Desde este difícil exilio, aprovecho la magnífica oportunidad que brinda el viaje de los jóvenes dirigentes peronistas del MRP, gentilmente invitados por Uds, para hacerle llegar junto con mi saludo más fraternal y amistoso, las expresiones de nuestra admiración hacia Ud., su Gobierno y su Partido; que han sabido llevar a la Nación China el logro de tantas e importantes victorias, que ya el mundo capitalista ha comenzado por reconocer y aceptar.
Su pensamiento y su palabra de Maestro Revolucionario, han calado hondo en el alma de los pueblos que luchan por liberarse -nosotros entre ellos- que nos debatimos, en estos últimos diez años, en marchas y contramarchas propias del proceso de un pueblo, que va preparando las condiciones más favorables para la lucha final. el Imperialismo Norteamericano y sus aliados permanentes -entre ellos ahora, los actuales dirigentes soviéticos- se equivocan cuando piensan que con el engaño de una falsa coexistencia pacífica podrán detener la marcha de estos pueblos sedientos de justicia en pos de su liberación.-
El ejemplo de CHINA POPULAR, hoy base inconmovible de la Revolución Mundial, permite a los hombres de las nuevas generaciones prepararse para la larga lucha con más claridad y firme determinación.
La acción nefasta del Imperialismo, con la complicidad de las clases traidoras, han impedido en 1955 que nosotros cumpliéramos la etapa de la Revolución Democrática a fin de preparar a la clase trabajadora para la plena y posterior realización de la Revolución Socialista. Pero, de la derrota de esa fecha, hemos recogido grandes ejemplos que nos permiten prepararnos con mucha más firmeza, para que nuestro pueblo pueda tomar el poder y así instaurar la era de gobierno de los oprimidos -la clase trabajadora- única capaz de realizar una política de paz y felicidad para nuestro pueblo. Nuestros objetivos son comunes -por eso me felicito de este contacto de nuestros luchadores con esa gran realidad que son ustedes.
En lo fundamental somos coincidentes, y así lo he expresado muchas veces ante nuestros compañeros, la clase trabajadora y peronista de Argentina. Quedan los aspectos naturales y propios de nuestros países, que hacen a sus condiciones socio-económicas, y que modifican en cierta forma la táctica de lucha.
Los compañeros portadores sabrán explicar de viva voz nuestros puntos de vista, y el gran deseo de que la más profunda y sincera de las amistades se consolide entre nosotros.
Reciba, querido Presidente, las seguridades de nuestros mejores sentimientos. Somos confiantes en el triunfo de la justicia y la verdad. Nada ni nadie podrá detener la hora de los pueblos.
Por el triunfo de nuestras comunes luchas, por el triunfo y la felicidad el Pueblo Chino; por la liberación de los pueblos oprimidos, con toda amistad,

Un gran abrazo,

(6/6)La virtud de la estudiosidad (Padre Jorge Luis Hidalgo)


6. Conclusión

Luego del “siglo de las luces”, que pensaba darle a la inteligencia del hombre una altura inigualable, estamos asistiendo al embrutecimiento del hombre, consecuencia del oscurecimiento de su razón. Estas tinieblas en la inteligencia comenzaron al dar la espalda el hombre al don de la fe, creyendo que todo podría conocerlo con sus solas fuerzas.
Pero ha perdido incluso lo que creía tener (cf. Mt. 25, 29): su inteligencia. Lo único que proclama definitivo es la ausencia de verdades absolutas, para que cada uno realice a su antojo lo que quiera. De este modo, impera la ideología. Esto anticipa el reinado del anticristo, reino de mentira, de muerte y del mal, bajo apariencia de verdad, de vida y de bien.
“La verdad engendra el odio”, dijo Terencio, maestro de San Agustín. También frente a las mentiras oficiales actuales debemos levantarnos, en todos los campos posibles: en la filosofía, enseñando la filosofía perenne de santo Tomás; en el derecho, recordando la existencia del derecho natural, que debe estar arraigado en el divino; en las ciencias, pues debemos elevarnos desde lo creado al Creador; en la política, donde deben buscarse las bases naturales que lleven al bien común trascendente, condenando el actual demoliberalismo; en la educación, investigando y actuando en colegios, revistas y grupos de formación; en el arte, pues el camino de la belleza es una vía hacia el Artista divino; en la historia, para evitar falsificaciones e imposiciones ideológicas, teniendo una buena filosofía y sobre todo una mejor teología de la historia, para entender los sucesos desde Dios.
“La verdad engendra el odio”. Pero nada podrá contra la ella. “Yo os daré boca y sabiduría a la cual ninguno de vuestros adversarios podrá resistir o contradecir” (Lc. 21, 15), dijo el Señor. “Su castigo [el de los malos], sigue diciendo san Agustín, consiste en que él no puede ocultarse a la verdad, mientras que la verdad sí se le oculta a él… Y sólo llegará a ser feliz cuando sin estorbos ni interferencias sea capaz de gozarse en aquella Verdad por la cual son verdaderas todas las cosas.”
Del mismo modo que no es el discípulo más que su Maestro (cf. Mt. 10, 24), así también puede ser que debamos dar el supremo testimonio por Él, que es el de la sangre, a ejemplo suyo. Así lo hicieron en nuestra patria Jordán Bruno Genta y Carlos Alberto Sacheri. Los comunistas sí sabían a quiénes mataban: no atacaron a quienes ponían: “Viva Cristo Rey” en los muros de las ciudades, sino a aquellos que llamaban a combatir “el buen combate de la fe” (1 Tim. 6, 12) tomando sus estandartes, despertando a sus compatriotas de su letargo; asesinaron a aquellos que más ponían de manifiesto su conciencia adormilada en la práctica del bien.
Nuestra Argentina hoy, en ciertos aspectos, está peor que hace 40 años. La sociedad está más idiotizada, por la ausencia de la fe católica, la falta de la verdadera ciencia y por abundar el hedonismo en todos los ámbitos de la vida. Ahora, más que nunca, debemos aplicarnos a conocer la verdad, a manifestarla sin temor a quienes tenemos cerca, y a dar por ella, si es preciso, la propia vida.

Padre Jorge Luis Hidalgo


Gloria a Dios por el 12 de Octubre de 1492

¡Gloria a Dios por el 12 de Octubre de 1492; día en que empezó a forjarse la nueva raza Hispanoamericana!. ¡Gloria a Dios por todos los españoles, dignos hijos de la amada Madre Patria; que nos trajeron a Cristo, la Iglesia, la lengua, las universidades, y el "fin de la barbarie, y el comienzo de la civilización", como bien lo define el destacado historiador Cristian Rodrigo Iturralde!. ¡Gloria al diversamente Otro!.
¡Seamos católicos hispanoamericanos sin complejos!. ¡No permitamos que la ideología de género, y las nuevas formas del marxismo nos sigan destruyendo...!.
Con mi bendición en Cristo Jesús; Rey y Señor de la Historia...


+ Pater Christian

Credamus Omni Tempore

12 de octubre: DÍA DE LA HISPANIDAD


Evangelización de América (Que no te la cuenten)
Parte 1

Evangelización de América (Que no te la cuenten)
Parte 2

DOLOR DE MADRE -cuento breve de una tragedia- (Ariel Corbat)


Al fondo del último recoveco, en las profundidades de su conciencia, la mujer fue arrinconando apretadamente el mayor de sus rencores. Durante mucho tiempo pudo esconderlo de todos. Salvo, claro, de sí misma. En la soledad más absoluta nunca derramaba lágrimas, por ellos solamente insultos. Su sombra era el mudo testigo del modo en que encorvaba la espalda para sacar desde muy hondo todas y cada una de las palabrotas. Y a veces ni siquiera palabras, secos e impiadosos sonidos guturales lacerando el agrio repudio de la sangre. El dolor fue sincero, ¿cómo no serlo?, la mentira anidaba en la razón de tan grande aflicción. Se aferró al pañuelo como un blanco de amnesia, para olvidar todas las manchas, aquellos mocos que ella misma les sonaba. Y lo lavaba para que se viera más limpio. Pero la traición... ¿de qué forma perdonarles la traición? Porque no fue sólo que se alzaron contra la Patria al ensangrentar la tierra queriendo arriar la bandera que los vio nacer. Otras madres de hijos igualmente ganados por la misma causa del odio se dejaron caer en la vergüenza al entender que intentando borrar la historia del país y arrasar sus símbolos, tradiciones y libertades lo que en verdad querían era matar a sus padres. Al fin de cuentas eso es la Patria, la tierra de los padres. Ella se negó a verlo, pero lo vio antes de cerrar los ojos. Esos hijos escupieron en la cara de sus progenitores que la sociedad que les legaban era mierda, tan mierda que merecía ser aplastada bajo la opresión de un trapo rojo. Todo se debía destruir, las leyes, las costumbres y hasta los afectos para dar paso a un hombre nuevo. Un hombre nuevo que no tendría nada de hombre, pero sí mucho de bestia y autómata. 

No pudo soportar sentir semejante vergüenza por haber engendrado esos hijos. ¡Asesinos!, gritó. Y hubo quienes mal creyeron que insultaba a los matadores de su prole. Nunca entendieron el profundo dolor de madre traicionada. El deseo de venganza atronaba día y noche entre sus sienes. A toda hora vociferaba la furia que le arremolinaba el ánimo.

Entonces cierto día conoció a un convicto parricida, y al fin halló el modo de consumar su venganza.

- Hijo, hijo mío -le dijo.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López